Breve entrevista a Sergio Astorga


Soy de México, de su ciudad, y gracias al tezontle -como primera piedra- en octubre del 57, el rojo comenzó a retumbar entre mis ojos y el cascabel se escucha por los cuatro puntos cardinales. Actualmente radico en Porto, Portugal.
Estudié Licenciatura en Comunicación Gráfica en la Escuela Nacional de Artes Plásticas UNAM (Antigua Academia de San Carlos). Impartí el taller de Dibujo durante doce años en la UNAM. Y estudié Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México UNAM (no la terminé)
He publicado en suplementos culturales y en revistas tanto textos como dibujos. He publicado un libro de poemas llamado Temporal.
Gestiono el blog Antojos.


IM: Observamos con muchísimo entusiasmo -debemos reconocer que es esperanzador- que tienes vigente tu blog, Antojos, donde compartes tu obra literaria y las publicaciones que han hecho de tu obra. ¿A qué crees que se deba esa luz en medio de la niebla que se sienta en el abandono de los microrrelatistas por sus blogs?

SA: Mi blog Antojos, como bien señalas, vive diariamente, tan ala, tan sin callar. Me permite no tirarme a la vagancia, la línea del silencio es tan delgada que procuro no atravesarla y mantener la curiosidad de la expresión. Los Antojos son una disciplina creativa. En cuanto exista ese rigor, el Blog seguirá naciendo. Es un curioso fenómeno, todos lo ciclos lo son, la mayoría de los Blogs han cerrado sus ventanas, no sólo los que trabajan el texto breve o microrelato, tal vez porque han encontrado editar en papel, los unos, los otros, por un agotamiento natural, mantener la llama de la palabra viva, no es fácil. El acto creativo vacía, extenúa. Llenar el espacio puede demorar horas, días o años. Durante mucho tiempo dejé de escribir y hoy todo ese silencio acumulado quiere salir en palabras.

IM: Nos causa mucha curiosidad la diferencia cultural a la que te has abocado, porque entre México y Portugal deben existir puntos de vista radicalmente distintos. Sácanos de la duda y cuéntanos en qué se diferencia un microrrelato escrito en el D. F. y otro en Porto. 

SA: Vivir en Portugal, en la parte creativa, ha sido luminoso, me ha permitido distancia para escribir. Recordemos que nuestro español en su inicio viene del galaico-portugués y que muchas palabras quedaron intactas en el portugués de hoy y que cuando leemos a Gil Vicente o el Cantar del Mio Cid o el Libro del Buen Amor los ecos de esa lengua común siguen sonando. Claro que hay una idiosincrasia particular, un desarrollo histórico diferente que enriquece y contrasta como toda cultura que se confronta o se asimila.
En relación al microrrelato, sólo veo diferencias en cuanto a los pormenores, ritmos, gestos de una lengua, los antecedentes son prácticamente los mismos, la teoría de la mifro-ficçaõ portuguesa, se sustenta en los mismo principios teórico que conocemos. En la Revista Brevilla, comenzamos a publicar textos bilingües, de los escritores básicos en lengua portuguesa a partir del siglo xx, ya están Jose Negriros, Mario Cesariny y pronto Ana Hatherly y muchos autores jóvenes que cultivan el género y que son estupendo. Aquí en Portugal, la micro-ficção goza de estupenda salud. Poco a poco irán apareciendo en Brevilla.

IM: ¿Qué te causa más satisfacción? ¿Tener listo un texto, ser seleccionado en una antología o publicar un libro propio?

SA: La satisfacción primera y creo que la más valiosa, es cuando uno cree que el texto es digno de rasgar el silencio. Después, su publicación o no, depende de circunstancias fuera de tu alcance. Al menos en mi caso, como no tengo editor… Cuando uno se mira en una Antología o en un libro o en una exposición, lo que causa es perplejidad.

IM: La disposición, por lo menos en el papel, para escribir un microrrelato debe distar de lo que significa escribir una poesía. ¿Dirías, sin temor a lo que piensen los puristas, que son géneros complementarios o, por el contrario, su naturaleza solo coincide en la brevedad?

SA: El microrelato es palabra. Ritmo, sonoridad, cadencia, son indispensables. La brevedad puede narrar o puede excitar una imagen. En el texto debe existir un desenlace y el primero es sonoro. Contar diciendo o contar callando son parte de las múltiples maneras que tiene la expresión literaria. La ocurrencia no es literatura, la lucidez sí.

IM: Cuéntales a nuestros lectores qué es la revista Brevilla y cuáles son tus intenciones a corto, mediano y largo plazo con ella.

SA: La Revista Brevilla de Minificción, es una idea original de Lilian Elphick, y tiene su álter ego en Godzilla, por eso la imagen de un Godzillita. Godzilla es un dinosaurio mutante, que a veces es considerado un antihéroe. Interpretando a Lilian, tal vez aquí esta la intención íntima de la Brevilla, es la insubordinación, la rebeldía, a no dejarse encasillar a géneros y conceptos. Se puede leer su declaración de principio: La Revista Brevilla pretende compilar no sólo microrrelatos, sino otros géneros literarios, ya sean aforismos, haikús, prosa poética brevísima, verso breve, y expresiones visuales y de audio, como ilustraciones, comics, fotografía, podcasts, etc.
Lilian nos ha invitado a Patricia Nasello y a mí a este proyecto y a través del mundo de la internet se van proponiendo autores, en mi caso intento difundir a los autores portugueses que puedan ser de interés brevillo, ya tengo una larga lista que estoy traduciendo con gran lentitud y cautela. El largo plazo en una revista en donde el ánimo es el motor y el gusto por la literatura, es incierto y espero que tenga continuidad y muchos lectores.

IM: Sergio, has sido maestro de dibujo, pero más allá de la admiración que pueda representar a un amante por este arte, se da la generalidad de que pocas veces coinciden la literatura con la pintura. En tu caso, ¿cómo mezclas al uno con el otro?

SA: La literatura y el dibujo, esencialmente son cercanas y su lejanía sólo es escolar. Las herramientas cambian, pero son afines. Hay un lenguaje común. Desnudez, ritmo, sencillez, composición, son conceptos que sólo en sus resultados son diferentes. En mi caso, lo que no puedo expresar en palabras, lo expreso en formas. Claro, las diferencias son notorias, las palabras se oyen y los dibujos se ven, el reto creativo se encuentra en, con los recursos propios de cada una, lograr que los dibujos se escuchen y las palabras se miren. En ambos casos, en la literatura y en la pintura el verbo más importante que las sustenta es LEER. Si no hay lecturas, sólo reproduces patrones, nunca recreas que al final es lo que importa.

IM: ¿Qué te apasiona aparte de la literatura?

SA: Me entusiasma al grado de la pasión la comida, caminar y conversar, no importa que sea a solas y en secreto.

Un libro: Sigo fiel a uno de los primeros libros de la infancia: Antología Rota, de León Felipe.
Una película: Nazarín, de Luis Buñuel.
Una ciudad: Ciudad de México, lo que queda.
Una comida: Para comenzar un guacamole, arroz blanco con elote, un alambre mar y tierra, un arroz con leche de postre, y de beber una sangría natural. Claro, un café y un anís, para que amarre.
Un secreto: El que guardo en el bolsillo interno del chaleco.
Un amor platónico: Melibea.
Una frivolidad: esa procesión de luces que no me dicen nada.
Un deseo: subir el rostro de las cosas una tarde cualquiera.
Un odio: algunos nombres de carne y de hueso.
Un antojo: regar en octubre al verano que pasó.


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